miércoles, 3 de abril de 2013

IMAGINACCIÓN






Alfred no puede evitarlo: una vez empieza a caminar por el oblongo y oscuro túnel, al otear la luz blanca y relumbrosa  que se asoma en el fondo, hace el encuadre con sus manos, tocando sus pulgares de cocinero gordo por la punta de las falanges, y manteniendo erectos y juntos el resto de sus dedos,  con las palmas equidistantes, y puestas hacia el frente. Se  imagina la cámara Panavision haciendo este mismo recorrido lento y azaroso hacia no se sabe dónde, en un travelín perfecto preñado de intriga y suspenso.

Cuando ve las cosas  acomodadas en el plató y a cada cual también en su  lugar, listos para filmar, da la orden:

— ¡Action!—manda, con su voz gangosa y  su  inglés de caballero londinense, y entonces el camarógrafo empieza a rodar.


La muerte que no estaba programada para ser filmada hoy, adoptando la forma de un pájaro oscuro y amenazante que revolotea ruidoso, entra en la escena de ese sueño del cual Hitchcock no se va a despertar.

Jorge Lineya 





2 comentarios:

Respeto,prudencia y sensatez al comentar.Gracias.