Ven, tú y yo seremos
el cántaro y la fuente,
la tierra y el
arado.
Haremos, donde vamos, el
amor
en la hora más furiosa de
la guerra.
Tú y yo seremos la palabra
y el verso.
Donde vamos, tú y yo,
haremos el poema;
tú serás la huella, yo el
camino,
tú serás la esclava manumisa ,
y yo un beso,
y yo un beso,
una caricia; un golpe
contra el yunque
rompiendo las cadenas.
¡Ven!

Contaba con 24 años cuando escribí esto.Sobrevivió a la primera(y obligada)quema de mis obras de juventud.
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